Software para control de entregas
Software para control de entregas que te muestra qué ruta va tarde antes de que el cliente llame
Controla rutas, entregas, unidades, repartidores e incidencias desde una misma operación, y detecta qué necesita atención antes de que el atraso crezca.
Tres excepciones, tres causas distintas y tres acciones distintas. Una depende del chofer, otra del cliente y otra del taller.
Hecho para distribuidoras y comercializadoras con reparto propio. Puedes abrir y usar el prototipo sin registrarte, antes de que exista un presupuesto de por medio.
01 · La operación por dentro
¿Te pasa esto?
El cliente llama para preguntar dónde viene su pedido y, para contestarle, hay que llamarle al chofer. Una entrega se atrasó, pero te enteraste cuando el cliente ya estaba reclamando. Una ruta aparece activa y en orden, pero nadie sabe cuál de sus siguientes entregas está entrando en riesgo.
Una entrega falló y ahora hay que reconstruir por WhatsApp qué pasó, quién la intentó y qué sigue. Y una unidad que parecía disponible en el patio no debería haber salido, porque traía el servicio vencido.
El problema no es que falte información: está toda, repartida entre el chofer, el radio, el WhatsApp y la hoja del día. El costo es el tiempo que tardas en juntarla, y que para entonces el atraso ya creció.
La información existe. Lo que falta es que alguien la junte antes de que el cliente llame.
02 · La señal antes del problema
Cuando aparece el atraso, muchas veces ya llegaste tarde
Una ruta no pasa de “a tiempo” a “problema” de golpe. Antes hay una señal: la hora estimada de llegada empieza a acercarse al cierre de la ventana que le prometiste al cliente. Ese momento —cuando todavía se puede llamar, reordenar o avisar— es el que normalmente nadie ve.
La cuenta es siempre la misma
- A tiempo — la llegada estimada sigue dentro de la ventana comprometida
- En riesgo — la llegada estimada se acerca al límite configurado
- Atrasada — la llegada estimada ya superó la ventana
El umbral de riesgo es un ajuste del sistema, no un número fijo: cada operación decide cuántos minutos antes del cierre quiere enterarse.
Para ser precisos: el prototipo no usa GPS, telemetría, mapas externos ni tráfico en tiempo real. Los tiempos y las posiciones son simulados. Lo que demuestra es la lógica operativa —cómo se clasifica cada entrega y qué se hace con ella—, no el rastreo.
La entrega del centro no está atrasada todavía. Está a seis minutos de estarlo, y eso es lo que se puede accionar.
El diferenciador
Un tablero lleno de alertas tampoco resuelve nada si nadie sabe qué hacer con ellas
Detectar la excepción es la mitad. La otra mitad es que cada una llegue con la acción que le corresponde, porque no todas se resuelven igual ni las resuelve la misma persona. El prototipo clasifica cada alerta en cuatro acciones.
Una entrega salió de su ventana o una ruta acumula retraso. Alguien tiene que mirar qué pasó antes de prometer una hora nueva.
Hay un cliente que puede verse afectado, o un domicilio cerrado. La acción no está en el camión: está en la llamada.
La unidad va cerca de su capacidad o la ruta se desvió de lo planeado. Se mueve carga o se cambia de unidad.
Una unidad llegó a su servicio o hay una entrega que debe reprogramarse. Se agenda, no se improvisa.
El sistema no ejecuta estas acciones por su cuenta ni decide por nadie. Lo que hace es ordenar las excepciones del día por prioridad, decir cuál es el problema, cuál es el impacto y qué tipo de acción pide cada una, para que el despachador no tenga que descubrirlo llamando.
La operación de reparto, funcionando aquí mismo
No es un video ni una imagen. Es un prototipo interactivo con la operación completa de una distribuidora de ejemplo: sus rutas del día, sus entregas con ventana horaria, su flota, sus repartidores y sus incidencias.
Empieza por el Resumen
Mira las alertas de operación: cada una trae su problema, su impacto y la acción que sugiere.
Después arma una ruta
Entra al Planificador, selecciona entregas y observa qué pasa cuando la carga excede la unidad.
Abre el prototipo a pantalla completa
Para recorrer la operación cómodo con una mano, en el teléfono el prototipo se abre en su propia pantalla.
Abrir el prototipoEl prototipo se desplaza dentro de su propia ventana. El menú de módulos vive a la izquierda del sistema.
03 · Antes de que la ruta salga
Que la unidad esté disponible no significa que la carga quepa
Cada entrega tiene su peso y su volumen; cada unidad, su capacidad. Al armar la ruta el sistema suma la carga seleccionada y la compara contra la unidad. Si no cabe, no deja continuar —avisa que la selección excede la capacidad y hay que quitar entregas o usar una unidad más grande—, y marca cuando una unidad va tan cargada que ya no admite otra entrega grande.

Que la unidad esté en el patio tampoco significa que deba salir. Las unidades en taller, fuera de servicio o con el servicio vencido por kilometraje simplemente no aparecen como opción al asignar. No es una advertencia que se pueda ignorar: no están en la lista, y el planificador dice cuáles faltan y por qué.
Dos controles que ocurren antes, no después
- Peso y volumen asignados contra la capacidad real de la unidad
- Unidades en taller o fuera de servicio, excluidas de la asignación
- Servicio vencido por kilometraje, tratado igual que estar en taller
- Aviso cuando la unidad se acerca a su límite de carga
Lo que va medio vacío cuesta lo mismo que lo que va lleno. El uso de capacidad también es un dato de decisión.
Al cierre de la entrega
¿Qué pasó cuando llegó?
Saber que la ruta salió es la mitad de la historia. La otra mitad es qué ocurrió en cada domicilio — y ahí es donde normalmente se pierde el rastro.
Entrega completada
El prototipo no la deja cerrar incompleta
- Quién recibió, por nombre
- Hora real de entrega
- Firma dibujada en pantalla
- Fotografía como evidencia
- Observación de quien entregó
- Si la entrega fue completa o hubo faltante
Entrega fallida
No desaparece: queda con motivo y seguimiento
- Cliente ausente · domicilio cerrado · dirección incorrecta
- Rechazo del cliente · mercancía dañada
- Falta de documentación · otro
- Y después, qué sigue: reintentar hoy en la misma ruta,
- reprogramar para el día siguiente,
- o regresar la mercancía al almacén
Cada intento fallido cuenta como intento, genera una incidencia ligada a la ruta y a la entrega, y deja registrado el impacto. Una entrega fallida no debería desaparecer de la operación hasta que alguien decida qué se hace con ella. Dos precisiones: la coordenada que guarda el prototipo al confirmar es de demostración —no usa el GPS del dispositivo— y no hacemos ninguna afirmación sobre validez legal de la evidencia.
¿Tu operación trabaja diferente?
Este prototipo demuestra una forma de controlar el reparto, no la única. El sistema final no tiene que trabajar como nuestro prototipo: tiene que trabajar como tu operación. Para ser claros, esto es lo que ya puedes probar y esto es lo que podemos analizar:
Lo que ya puedes probar
Está funcionando en el prototipo, hoy
- Entregas clasificadas a tiempo, en riesgo o atrasadas
- Alertas con la acción sugerida para cada excepción
- Rutas con secuencia, unidad y conductor
- Validación de capacidad en peso y volumen
- Exclusión de unidades en taller o con servicio vencido
- Prueba de entrega con firma, foto y receptor
- Entregas fallidas con motivo y seguimiento
- Incidencias tipificadas por ruta y entrega
- Recolecciones con su propia asignación
- Costo por ruta, por entrega y por kilómetro
Lo que podemos analizar
Según viabilidad técnica, después de ver tu operación
- Integración con tu ERP o con tu sistema de pedidos
- Facturación y documentos de tu operación
- GPS o telemática que ya utilices
- Mapas y distancias reales de calle
- Notificaciones al cliente, por WhatsApp u otro canal
- Reglas propias de asignación de rutas
- Transportistas externos además de la flota propia
- Reportes y automatizaciones a la medida
Tres precisiones para no vender de más. El prototipo no usa GPS, telemetría, mapas externos ni tráfico en tiempo real; sus posiciones son de demostración. No es un motor matemático de optimización de rutas: permite revisar y ajustar la secuencia, y trae un reordenamiento de demostración que el propio prototipo identifica como tal. Y los costos que calcula —kilómetros, combustible estimado, pago del conductor, peajes, costo por entrega y por kilómetro— son un cálculo operativo de referencia, no contabilidad. Ninguna integración viene incluida.
Preguntas frecuentes
Es un sistema que controla la operación de reparto del día: qué rutas salieron, qué entregas llevan, en qué situación está cada una frente a la ventana horaria que se le prometió al cliente, qué unidad y qué conductor la lleva, y qué pasó al llegar. A diferencia de una hoja de cálculo o de un grupo de WhatsApp, no solo registra lo que hay pendiente: señala qué necesita atención ahora y por qué. También controla las recolecciones, que suelen llevarse aparte aunque usen la misma flota.
No. El prototipo no utiliza GPS, telemetría del vehículo, mapas externos ni tráfico en tiempo real: las posiciones y los tiempos que ves son de demostración, y así lo indica el propio prototipo en pantalla. Lo que sí demuestra es la lógica operativa: cómo se calcula si una entrega va a tiempo, en riesgo o atrasada, y qué hacer con ella. En un proyecto real podemos evaluar la integración con las fuentes de ubicación o telemetría que ya use tu operación.
Son capas distintas y se complementan. Un GPS responde principalmente dónde está la unidad. Este tipo de control operativo busca responder otra pregunta: qué entrega está entrando en riesgo, qué cliente puede verse afectado, qué unidad no debería haber salido y qué necesita atención ahora. Saber que un camión va por cierta avenida no te dice si la entrega de las 11:00 va a llegar dentro de su ventana.
Sí, desde el ángulo de la operación: qué ruta lleva cada repartidor, qué entregas trae asignadas, en qué estado va cada una frente a su ventana horaria y qué pasó al llegar —quién recibió, con qué evidencia, o por qué falló—. No es una herramienta de vigilancia del repartidor: es control del reparto, para que responder «¿dónde viene mi pedido?» no dependa de llamarle a alguien en ruta.
El prototipo no hace rastreo GPS: las posiciones que muestra son de demostración y así lo indica en pantalla. Lo que sí hace es rastrear cada entrega contra su ventana comprometida —a tiempo, en riesgo o atrasada—, que suele ser la pregunta que el rastreo por mapa no contesta. Si tu operación ya cuenta con GPS o telemetría, evaluamos la interfaz disponible y definimos la forma correcta de conectarla.
Puede convivir. El ERP suele llevar pedidos, inventario y facturación; esto controla lo que pasa entre que la mercancía sale y llega. No sustituye tu ERP ni viene conectado a él: la integración es algo que podemos analizar según qué sistema uses y qué permita técnicamente.
Sí, y también las que todavía no lo están. Cada entrega compara su hora estimada de llegada contra la ventana comprometida: si ya la superó aparece como atrasada, si se acerca al límite configurado aparece en riesgo, y si todavía hay margen aparece a tiempo. El tablero abre con lo que está fuera de ventana y con lo que está por caer.
Sí. Al cerrar una entrega el prototipo pide quién recibió, la hora, una firma que se dibuja en pantalla, una fotografía y una observación, y no deja cerrarla si falta el nombre de quien recibe o la evidencia. La coordenada que se guarda es de demostración: el prototipo no usa el GPS del dispositivo. No hacemos ninguna afirmación sobre validez legal de la evidencia.
Sí, y es un control real, no un aviso. Cada entrega tiene peso y volumen, y cada unidad su capacidad. Al armar una ruta el sistema suma la carga seleccionada y, si excede la unidad, no deja continuar y avisa que no cabe. También marca cuando una unidad va cerca de su límite y ya no admite otra entrega grande.
No en el sentido de un motor matemático de optimización. El prototipo permite revisar y ajustar la secuencia de paradas, y trae una demostración determinista que reordena por cercanía y por cierre de ventana; el propio prototipo aclara en pantalla que usa distancias en línea recta, no distancias de calle. En un proyecto real puede analizarse qué tipo de planeación u optimización necesita tu operación.
Esa es la idea. El prototipo demuestra una forma de controlar el reparto, no la única. Las zonas, los tipos de incidencia, las reglas de asignación, los documentos, los reportes y los umbrales —como cuántos minutos antes del cierre de ventana algo se considera en riesgo— se definen a partir de cómo trabaja tu operación. Primero la revisamos y después decidimos qué se reutiliza, qué se ajusta y qué hay que desarrollar.
El siguiente paso
Cuéntanos cómo controlas hoy tus rutas.
Si hoy el control del día vive entre la hoja de rutas, el radio, el GPS y el grupo de WhatsApp, podemos revisar tu operación y determinar qué partes del prototipo se pueden usar tal cual, cuáles habría que adaptar y qué sería necesario desarrollar. Sin compromiso y sin que tengas que cambiar nada todavía.
Las rutas, clientes, entregas, unidades, conductores, importes, ubicaciones y demás datos mostrados son ficticios y se utilizan únicamente para demostrar cómo podría verse una operación dentro del sistema. No corresponden a operaciones ni resultados de HazloSistema o de clientes reales.